Hola!! Cómo estás?? ❤️

Qué ilusión que hayas llegado hasta aquí para conocernos un poquito más!!

Hemos pensado mil veces cómo escribir este apartado y, ¿sabes qué? Que ya que has llegado hasta aquí, vamos a contarte quiénes somos al 100%. Sin formalismos, que eso es muy aburrido. Simplemente nosotras.

Carloti e Ichi. Así nos llamamos entre nosotras.

No somos amigas de toda la vida, pero sin duda este proyecto nos ha hecho casi hermanas. Hemos vivido un año juntas y compartido cama durante cuatro meses... ¡imagínate!

Y sí, somos esas amigas que están completamente obsesionadas con la ropa. Nos encanta. Nos encanta verla, probárnosla, pensar en conjuntos distintos, vestirnos para ocasiones especiales, comprar... ¡TODO!

Pero ¿sabes qué nos supone (o suponía) eso?

Mucho desorden. A nosotras, por lo menos.

Tanto desorden físico (pobres nuestros cuartos...) como mental. Ah, y por supuesto, no llegar puntuales nunca. Porque la indecisión del «¿qué me pongo?» era una constante en nuestro día a día.

Collage de looks de Carlota e Iciar frente al espejo, con la habitación desordenada
(no nos juzguéis por el desorden... esto era real)

Y entonces llegó la vida adulta...

Empezamos a trabajar y la cosa se empezó a poner seria.

Claro, lo de llegar tarde a tu primer trabajo, mal. Pero es que no sabemos si nos preocupaba más llegar impuntuales o ir mal vestidas a la ofi...

En fin, que la vida adulta se pone seria y, con ella, nuestro problema con el armario.

Mucha ropa, mucho caos, mucho tiempo perdido... y lo peor de todo, la mitad del armario sin utilizar!!

Porque esos días de levantarte a las 7 de la mañana, ir al gimnasio, salir corriendo a la ofi y volver a casa a las mil... esos días acabábamos tirando de los cuatro looks de confianza.

Y esos días eran MUCHOS.

Carlota e Iciar abrazadas en la puerta de un bar, de noche

Por aquella época empezamos a coincidir cada vez más en planes con amigas en común. Ya nos conocíamos de antes y nos llevábamos bien, pero empezamos a llevarnos mejor. Y mejor. Y mejor.

Hasta que descubrimos que las dos teníamos las mismas ganas de montar algo. Algo nuestro.

Y en eso se convirtió Perticas.

Nuestro desde el problema hasta la solución.

Iciar y Carlota sonriendo en la playa al atardecer

Y después de varios años dándole vueltas, probando cosas y trabajando en ello... ¡Aquí estamos!

No te vamos a engañar diciendo que hemos dejado de comprar ropa... cuando tienes un flechazo, tienes un flechazo.

Pero ahora lo hacemos de otra manera. Porque, claro, cuando haces fotos a todo tu armario y te das cuenta de la cantidad de ropa que tienes... las compras te las piensas dos veces.

Y luego está el tema de los looks.

Hay días en los que una se levanta inspirada, se le ocurre un lookazo en la cabeza y ese día TRIUNFA.

Pero todas sabemos que esa inspiración no viene todos los días...

Y es que a nosotras nos gusta triunfar todos los días. No sé a ti...

Así que esos días en los que la inspiración brilla por su ausencia, usamos Perticas.

Nos monta un look. Bueno, un look no, un LOOKAZO.

Y luego otro. Y otro.

Y de repente tienes los looks de toda la semana planificados.

Y es lunes y no desordenas el armario. Y no vas con prisas. Y llega el viernes y has utilizado ropa que ni te acordabas de que tenías. Y ya no sientes tantas ganas de comprarte algo nuevo porque has descubierto mil posibilidades en tu propia ropa.

Carlota e Iciar saludando a cámara en la oficina

Pero espera, que no hemos llegado a lo mejor.

¿Sabes de qué nos hemos dado cuenta después de todo esto?

De que no solo hemos ganado tiempo y aprovechado mejor nuestro armario.

Nos hemos sentido más guapas. Más seguras. Más nosotras. Ah, y más listas, que ya no tiramos el dinero.

Porque parece una tontería, pero esos días en los que te miras al espejo y te encanta cómo vas vestida... sales de casa de otra manera.

Con más confianza. Con más ganas. Con esa sensación de que hoy te comes el mundo.

Y eso es algo que no esperábamos cuando empezamos a crear Perticas...

Empezamos por practicidad y, a día de hoy, seguimos por cómo nos hace sentir.

¿Te unes a nosotras?

¡Me apunto!